Análitico

Capitalismo y robo: la expropiación de la tierra, el trabajo y la vida. (I)

22 ene 2020
John Bellamy
Como lo demuestra su crítica de la economía política capitalista el poder de la abstracción para Karl Marx era absolutamente crucial para el análisis teórico de los sistemas históricos. 2 Pero aunque la abstracción es indispensable para comprender el carácter interno del capital, también es obligatorio el análisis del materialismo histórico, porque el capitalismo nunca puede reducirse simplemente a su lógica interna. 3 Más bien, es producto de un sinnúmero de condiciones históricas que forman los límites empíricos dentro de los cuales opera el sistema y son parte integral de su funcionamiento.

Por lo tanto, el capitalismo histórico debe entenderse como un sistema mundial colonial / imperialista en el que el ejercicio violento del poder es una realidad siempre presente. Para descubrir las condiciones materiales que rigen el capitalismo concreto, incluida su relación con la tierra, el trabajo no asalariado y la vida material, es necesario ir más allá de la realidad interna de la explotación y abordar la expropiación, o el proceso de apropiación sin equivalente (o sin reciprocidad) a través del cual el capital ha determinando sus parámetros.

El concepto de expropiación comúnmente se ve en la izquierda como un mero sinónimo de la idea de “la acumulación primaria”, una categoría derivada de la economía política liberal clásica, que Marx sometió a una crítica despiadada. 4

De hecho, incluso en aquellos casos en los que se refirió a la llamada «acumulación primitiva» (tomó la idea de Adam Smith), Marx inmediatamente transformó el concepto en una cuestión completamente diferente. El filosofo alemán utilizó un concepto nuevo; “la expropiación”,  que para el constituye una condición previa esencial para el surgimiento del capitalismo, así como su continuidad en la presente historia. 5

Para Marx, la expropiación en la que se cimento el capitalismo no tiene nada que ver con la «supuesta acumulación previa”, o el cuento infantil propuesto por la economía política clásica, de que el sistema capitalista tuvo su origen en la austeridad y fue consecuencia del ahorro. 6

De hecho, Marx, como escribe el economista marxista Michael Perelman, «descartó rotundamente la mítica acumulación previa de Smith, para llamar la atención sobre la experiencia histórica real, caracterizada por la expropiación desenfrenada del sistema”. 7

Las condiciones que permitieron el desarrollo del capitalismo, explicó Marx, se encuentran en un brutal sistema de robo, de usurpación de la tierra, de despojo del campesinado y de saqueo del mundo colonizado, dando lugar a la proletarización, el genocidio y la esclavitud.

Todo esto implicó la transferencia de la propiedad y la riqueza existente y la expropiación generalizada de pueblos e individuos que fueron sometidos a las peores formas de opresión, expropiándoles la tierra y la propiedad de los medios de reproducción, y transformándolos en proletarios que no tenían otra forma de vivir, excepto vendiendo su fuerza de trabajo.

Este sistema se extendió a la expropiación del suelo por parte del capitalismo. Esta expropiación violenta que caracteriza toda la era mercantilista no fue simplemente una etapa anterior del capitalismo (como afirmaron pensadores como Max Weber y Joseph Schumpeter en el siglo XX) sino que es parte integral del capitalismo y del colonialismo, determinando las características básicas del sistema que vivimos en la época actual. 8

Así, la «expropiación de las personas y del suelo», el despojo de las poblaciones indígenas, el saqueo de las Américas, de África y de Asia por la conquista colonial prepararon el escenario para el surgimiento del capitalismo industrial y el nuevo sistema de acumulación. 9

Marx no se canso en recalcar que no fue la austeridad la que condujo a “la génesis del capitalismo industrial.”10 sino  “ la expropiación fue el punto de partida del modo de producción capitalista.” 11 Esta implacable expropiación no terminó con la era mercantilista. Al contrario, las sangrientas usurpaciones de la tierra, del trabajo y de la vida a escala mundial hasta nuestros días.

Aunque , en cierta medida, los conceptos claves de explotación y expropiación de Marx se superponen, son analíticamente distintos y establecen entre ambos una relación dialéctica.

La explotación está relacionada con la apropiación de la plusvalía a través de un proceso de intercambio en el que el capitalista se apropia de la plusvalía de los productores directos y la expropiación se refiere a aquellas realidades históricas en las que no funcionaba un quid pro quo (ni siquiera formalmente) y donde los capitalista realizan robos directos o «se benefician tras la expropiación».12

En el capitalismo tardío y en el imperialismo tardío, un velo oculta el robo, con mecanismos cada vez más complejos de intercambio desigual. Este sistema de robo, implementado por las corporaciones multinacionales monopólicas, abarca casi toda las entornos de la producción y de la vida.

Tiene razón el profesor Michael D. Yates cuando argumenta: «no puede haber una separación [real histórica] entre explotación y expropiación. Mientras que el primer concepto nos permite comprender las especificidades de la apropiación del trabajo no remunerado de los trabajadores en el proceso de producción, el segundo pone de manifiesto el «racismo, el patriarcado, la catástrofe ambiental y el imperialismo”. 13

Por lo tanto, el concepto de expropiación de Marx, visto en su compleja relación dialéctica e histórica con la explotación, es la clave para comprender las múltiples opresiones que le dan forma al capitalismo como un sistema histórico y sus relaciones con el entorno material.

El concepto de expropiación en el análisis de Marx tuvo su “locus classicus” en su análisis del tratamiento de las ganancias por expropiación de James Stewart que iba a influir en sus dos textos sobre la expropiación primaria en “Los Grundrisse” y “El Capital”. Para Marx, la expropiación era apropiación sin equivalente o apropiación sin reciprocidad. 14

Aunque existe una vasta literatura sobre el concepto de acumulación primitiva , el término primitivo es una traducción errónea, ya que Marx se refería a lo que en la economía política clásica se designaba como acumulación previa o primaria.15  Además, Marx trató la frase de forma peyorativa y mostró su desdén por el término “acumulación primitiva”, que en la economía política clásica ha sido creado para justificar el orden actual.16

Para Marx, la lógica interna del capital se explica como un producto de la explotación pero él nunca dejó de enfatizar que las condiciones de fondo del sistema – en su desarrollo y expansión – se rigen por la fuerza y ??el fraude. 17 Este aspecto de su crítica lo retoma sistemáticamente cuando pasa del análisis abstracto a lo concreto, de la lógica pura del capital a la base de la economía mundial (es decir, el imperialismo) y las crisis. 18

Marx compartió con Frederick Engels su concepción acerca de la expropiación en sus trabajos conjuntos sobre esclavitud, el patriarcado y la grieta metabólica, o la «grieta irreparable en el proceso interdependiente del metabolismo social, un metabolismo prescrito por leyes naturales de la vida». 19

Por lo tanto, un enfoque renovado en la expropiación es esencial si queremos comprender la relación histórica entre la sociedad, los procesos acumulativos relacionados con el valor de cambio, el robo continuo a las sociedades y los procesos no acumulativos relacionados con el valor de uso. 20

La cuestión se convierte no sólo en la explotación del trabajo, sino en la expropiación de las economías domésticas (el trabajo doméstico y de subsistencia), la vida material, la periferia mundial y el entorno planetario.

Históricamente, la apropiación sin equivalente es la forma más común de relaciones jerárquicas de clase, que se manifestaron de forma compleja en los anteriores modos de producción tributarios. 21

Sin embargo, para distinguir históricamente a la sociedad capitalista de sus antecesoras pre-capitalistas, es necesario entender que el capital opera con una mayor sistematización de las ganancias obtenidas por la expropiación, comenzado en el período mercantilista, pero extendiéndose a todas las etapas posteriores del desarrollo capitalista.

En la ideología liberal dominante, tal expropiación, ya sea en forma de esclavitud, guerra, genocidio, intercambio desigual o ejercicio del poder monopólico, se trata como un accidente no relacionado con el sistema capitalista o como un producto inevitable de la naturaleza humana.

La violencia y el robo, a pesar de su omnipresencia en el capitalismo global, se retratan comúnmente como un proceso desconectado y ajeno a la naturaleza del sistema económico. Sin embargo, la sórdida historia del capitalismo expropiador desmiente esta afirmación de los publicistas del sistema .

Los últimos cinco siglos cargan con la triste cronología del colonialismo / imperialismo, del capitalismo racial, de las guerras de agresión y de la expropiación patriarcal del trabajo doméstico. Estos males sociales propios del capitalismo están acompañados por la violación sistemática de lo que el químico alemán Justus von Liebig llamó la «ley de compensación», o la necesidad de reponer los elementos constitutivos que son hurtados de la tierra. 22

Si bien Marx dedicó la mayor parte de su crítica de la economía política al análisis de la dinámica interna de explotación del capital, la expropiación, como una dura realidad, nunca estuvo lejos de su mente, y es parte insustituible de su obra. Este gran tema está claramente abordado en sus trabajos sobre propiedad de la tierra, trabajo asalariado, el estado, el comercio internacional, el mercado mundial y las crisis.

En opinión de Marx, la colonización no fue simplemente la expropiación de la tierra, sino que también abarcó la «esclavitud y el exterminio de parte de la población indígena en faenas mineras » 23.

Este reconocimiento del papel de la expropiación de la tierra y de las personas explica gran parte de la extraordinaria riqueza y poder de las observaciones históricas de Marx y Engels. Por tanto la revolución contra el capital exige «la expropiación de unos pocos usurpadores por la mayoría del pueblo» o, en otras palabras, “la expropiación de los expropiadores”. 24

Recientemente han surgido investigaciones decisivas sobre el papel que desempeñó la expropiación dentro de la crítica de Marx al capitalismo y su aplicación al análisis histórico del desarrollo capitalista: la teoría de la reproducción social (de Nancy Fraser), el análisis del capitalismo racial (de Michael Dawson y Sven Beckert) y la teoría ecológica marxista (la teoría de la ruptura metabólica de Marx). 25

Con razón Glen Sean Coulthard ha argumentado que la expropiación violenta de los pueblos indígenas debemos analizarla como «una característica co-fundacional del capitalismo, y el despojo de los pueblos indígenas debe llevarnos a desarrollar una crítica ecológica de la acumulación capitalista colonial». 26

Este análisis intenta ilustrar la importancia de las ideas teóricas derivadas del concepto de expropiación de Marx. Esta orientado a explicar tres momentos históricos de la expropiación masiva de las personas y de la tierra: Momento I: La industrialización de la agricultura y la grieta metabólica; Momento II: El desastre ecológico y el imperio; y Momento III: Imperialismo en el Antropoceno.

Obviamente, la intención aquí no es proporcionar un análisis detallado y mucho menos exhaustivo de cualquiera de estas fases críticas del desarrollo, sino más bien destacar en cada caso cómo con el método histórico-materialista (que abarca la expropiación y la explotación) las diversas contradicciones y conflictos del capitalismo. 27

Marx dijo que la principal barrera (interna) para el capital era el capital mismo, y también indicó que el principal límite externo del capital era su negativa a aceptar límites, convirtiendo las fronteras naturales en barreras para ser transgredidas por el gigante capitalista. Ante la destrucción la ecología irlandesa en el siglo XIX por el capitalismo inglés, Marx planteó la cuestión de la «ruina o revolución», una argumento aún más relevante en el siglo XXI en un l momento que el capitalismo amenaza todo el “sistema tierra”. 28

Momento I: la industrialización de la agricultura y la grieta metabólica

La industrialización de la agricultura en el siglo XIX se fundó en la aparición del capitalismo como un orden socioeconómico distinto. Como detalla Beckert en “El Imperio del algodón”:  «la expansión imperial, la expropiación y la esclavitud fueron fundamentales para su formación”. 29

A lo largo de la era del mercantilismo ( desde mediados del siglo XV hasta mediados del siglo XVIII) un período al que Beckert se refiere como «capitalismo de guerra», las formas de propiedad anteriores y las relaciones productivas se disolvieron a través de la “clausura” de los tierras comunales (y del imperialismo) transfiriendo formalmente el título de la tierra a la clase burguesa.

Las características racializadas del capitalismo se introdujeron durante la colonización genocida en África, Asia y América. Los pueblos indígenas y los pueblos de África fueron esclavizados para trabajar en las plantaciones y en la minería. 30 Esta actividad esclavista contribuyó a la transferencia masiva de riqueza a Inglaterra y a otras naciones europeas. Marx explicó que este proceso de expropiación primaria fue fundamental para la Revolución Industrial inglesa. 31

El algodón se asoció con el robo de la naturaleza y del trabajo no asalariado, así como con la explotación del trabajo, proporcionando materiales baratos y esenciales para las fábricas textiles, donde los trabajadores industriales subsistían comiendo patatas importadas de campos cada vez más agotados de Irlanda.

La Primera Revolución Agrícola de la Era Capitalista coincidió con las clausuras de las tierras comunales, efectuadas desde finales del siglo XV. Los campesinos y los pequeños propietarios de tierras fueron expulsados ??de sus tierras, empobrecidos, proletarizados y obligados a vender su fuerza de trabajo a cambio de salarios, para comprar los medios de subsistencia.

Estos cambios marcaron el comienzo de una mayor alienación de la naturaleza, una división ciudad-campo y una producción especializada de los alimentos. La Segunda Revolución Agrícola, de 1830 a 1880, se caracterizó por el desarrollo de la química del suelo, el crecimiento del comercio, la industria de los fertilizantes, el aumento de la intensidad de la producción agrícola y la uniformidad de los cultivos, facilitada por la aplicación de tecnologías modernas.32 Adicionalmente este período es la encarnación de la apropiación sin equivalente y sin reciprocidad.

Liebig desempeñó un papel pionero para entender cómo el uso química contribuyó al avance de la agricultura industrial capitalista. Para el científico alemán la producción de cultivos antes de la llegada del capitalismo dependía de un suelo que contenía nutrientes esenciales, como nitrógeno, fósforo y potasio. Explicó que un sistema racional de agricultura debe regirse por la «ley de compensación» o la ley de reemplazo. 33 Los nutrientes que son absorbidos por las plantas deben restaurarse en el suelo para alimentar los cultivos futuros.

Pero no llego a ocurrir en Europa occidental y los Estados Unidos en el siglo XIX. Liebig denunció que las técnicas británicas de la gran agricultura constituían un «sistema de robo» que conducía al despojo del suelo. 34 Marx, que estudió el trabajo de Liebig, detalló cómo la aplicación de las prácticas industriales – para aumentar los rendimientos y el transporte de alimentos y fibras – a mercados distantes estaban generando una grieta en el ciclo de nutrientes del suelo.

En “El Capital”, observó que la agricultura capitalista «perturba la interacción metabólica entre el hombre y la tierra», evitando el «retorno al suelo de sus elementos constitutivos; por lo tanto, dificulta el funcionamiento de la condición natural de una fertilidad duradera del suelo «. Como resultado,» todo progreso en la agricultura capitalista es un progreso en el arte, no solo de robar al trabajador, sino de robar a la tierra; todo progreso en el aumento de la fertilidad del suelo artificialmente conduce a la ruina de las fuentes más duraderas de la fertilidad ” 35.

De esta manera, Marx fue uno de los primeros pensadores que hicieran un análisis sistemático de cómo la agricultura industrializada le roba a la tierra los nutrientes necesarios. Pero, también proporcionó la base para evaluar las opresiones entrelazadas y los procesos de expropiación que acompañaron a esta crisis del suelo. Como los nutrientes del campo se acumularon como desechos en las ciudades o fueron arrastrados al mar como parte de los desechos urbanos, el capital buscó diversos medios para reponer la tierra. 36

Entre 1840 y 1880, se estableció un comercio internacional de fertilizantes, que implicó el envío de millones de toneladas de guano y nitratos, desde Perú y Chile, al Norte Global. La extracción de guano se basó en gran medida en la expropiación de la tierra, del trabajo y de la vida , todo lo cual fue necesario para que los fertilizantes fueran rentables.

Inicialmente, se utilizaron convictos que trabajaban como esclavos en las “islas” del guano, utilizando picos, palas, carretillas y sacos. Y en la medida que disminuyó la disponibilidad de estos modernos esclavos, trabajadores chinos fueron importados como parte del sistema laboral «coolie». 37

Los nuevos señores esclavistas utilizaron la coerción, el engaño, el secuestro para establecer un régimen racializado de trabajo en condiciones de servidumbre, que suministraba trabajadores para las colonias en todo el mundo. Más de noventa mil trabajadores chinos fueron enviados a Perú durante el apogeo del comercio de guano: aproximadamente el 10 por ciento murió debido principalmente a malos tratos y desnutrición.

En una “isla” de guano, la fuerza laboral fluctuaba entre doscientos y ochocientos trabajadores pero, como sus vidas que se extinguían rápidamente eran consideradas de menor valor que el guano que desenterraban. 38  En cada “isla” más de cien soldados armados vigilaban, a los trabajadores evitando que se suicidasen corriendo hacia el océano.39 Marx describió este sistema «coolie» como una forma de «esclavitud disfrazada». 40

Según testigos presenciales “los trabajadores chinos eran tratados como prescindibles y azotados regularmente si no cumplían con las exigentes expectativas empresariales, trabajaban bajo el sol ardiente, llenando sacos y carretillas con guano, que luego transportaron a los botes. El polvo del guano recubría sus cuerpos y sus pulmones. El olor era nauseabundo”.

Un testigo británico describe las condiciones como «el arte infernal de usar la vida humana hasta el último minuto o segundo», ya que la vida de estos trabajadores eran muy cortas. 41 Quienes pasaban por el desierto se manifestaban «horrorizados por las crueldades infligidas a los chinos, cuyos cadáveres flotaban en las playa alrededor de las islas de guano» 42.

El guano, que se había utilizado durante miles de años en Perú, se estaba agotando rápidamente para reponer los campos cultivables del Norte Global. Las aves marinas que depositaban el guano en las islas a menudo fueron exterminadas, ya que se consideraban una molestia para las operaciones extractivas.

El guano se usurpaba a un ritmo mucho más rápido de lo que se acumulaba. El nuevo sistema laboral racializado estaba fundado en un trabajo  brutalmente expropiado, lo que aumentó la acumulación de capital en el núcleo del sistema. Las condiciones de este trabajo esclavo provocó una muerte prematura para muchos de los trabajadores, quienes simplemente fueron reemplazados por otros trabajadores importados.

Estas condiciones de expropiación fueron un componente central para la Segunda Revolución Agrícola. La Revolución Industrial, en la que el algodón era fundamental, se cimentó en el comercio triangular de esclavos. Sólo después de la Ley de Abolición de la Esclavitud de 1833 ( que abolió formalmente la esclavitud en la mayoría de las colonias inglesas) los británicos recurrieron a los «coolies» de Asia, como una forma encubierta de esclavitud

El guano, en este sentido, era parte de un comercio triangular, orientado a la industrialización de la agricultura para restaurar el suelo empobrecido por medio de un sistema imperial, que implicó los peores extremos de explotación laboral y expropiación de la vida.

En el siglo XIX, las mujeres estaban en el centro de la Revolución Industrial, constituyendo la mayoría de la fuerza laboral en Inglaterra, especialmente en los sectores de producción de algodón, seda, lana y encaje. 43 Marx tomó detalladas notas sobre las condiciones bajo las cuales trabajaban y junto con Engels, documentó los tipos específicos de riesgos a los que estas mujeres estuvieron expuestas (como los problemas respiratorios por inhalar fibras que acortaron sus vidas).

Tanto los hombres como las mujeres de la clase trabajadora experimentaron formas de degradación corporal asociadas con sus condiciones de trabajo. 44 Las mujeres además de recibir salarios mucho más bajos que los hombres  tenían como responsabilidad el trabajo social reproductivo para mantener a la familia. 45

Las mujeres en este período fueron súper-explotadas, produciendo una gran parte de la plusvalía, mientras que al mismo tiempo se vieron obligadas a producir valores de uso, que sirvieron como un obsequio gratuito para el capital, a través de su trabajo en el hogar. 46 En estas condiciones, que amenazaban la existencia misma de la familia de la clase trabajadora, las mujeres, aunque responsables de la reproducción social de la familia, apenas podían mantener su propia existencia.

Para las clases trabajadoras, la explotación salarial también era, en cierto sentido, explotación nutricional, ya que los salarios se gastaban principalmente en los alimentos básicos necesarios para la supervivencia.

La producción agrícola intensiva en Inglaterra, que descansada en los fertilizantes importados, contribuyó a la creación de un nuevo régimen alimentario internacional después de la hambruna irlandesa de la papa y el fin de las Leyes del Maíz en 1845-1846.

Lo que Marx llamó nuevo régimen alimentario implicó un cambio hacia un sistema basado en la carne, al que se dedicaban tierras a la producción animal destinadas a servir a las clases altas. 47 Por el contrario, como detallaron Marx y Engels, la clase trabajadora subsistía con dietas inadecuadas y de baja calidad, que consistían principalmente en pan y muy pocas verduras. 48

Para empeorar las cosas, los alimentos, las bebidas y los medicamentos disponibles estaban adulterados y contenían una gran variedad de contaminantes, como mercurio, tiza, arena, heces y estricnina. El consumo regular de estos contaminantes contribuyó a diversas dolencias como gastritis crónica y muerte.

Las mujeres tendían a ser las más desnutridas, ya que consumían menos alimentos y comían en último lugar dentro de las familias. Las condiciones eran peores en la colonia inglesa de Irlanda, que se vio obligada a exportar los nutrientes de su suelo y su capital a Inglaterra. 49

La industrialización de la agricultura estaba íntimamente relacionada con la transgresión de los límites naturales, produciendo una expropiación entrelazada de la tierra, el trabajo y de la vida humana que moldeó el metabolismo social y que se desarrollo constantemente con la expansión “creativa” del capitalismo. El nuevo sistema requería de un crecimiento exponencial de los beneficios “externos”  producidos por el medio ambiente.

Las fallas metabólicas, el drenaje imperial de la riqueza del Sur Global y un sistema de explotación que tenía a la expropiación como su condición de fondo definió el surgimiento del capitalismo en el siglo XIX.

Momento II: El desastre ecológico y el imperio

La «llamada acumulación primitiva» o expropiación primaria fue la era del colonialismo temprano, incluido el desarrollo del colonialismo blanco del cual Estados Unidos es un excelente ejemplo.

Estados Unidos se auto-considero desde el principio (en palabras de George Washington) como un «imperio en ascenso». La Revolución Americana fue inducida en parte por la ley británica de 1763, que limitó el movimiento de los colonos hacia el oeste del valle de Ohio.

Con la victoria de las trece colonias, se abrió la nueva conquista de los especuladores y de los colonos. La Confederación de Indígenas Iroqueses, tan admirada por Marx y Engels, fue barrida en unos doce años. Casi toda su tierra fue expropiada y fueron forzados a sobrevivir en unas pocas reservas.50

Con el advenimiento de la Revolución Industrial, la demanda de algodón estadounidense se disparó para mantener a la industria textiles de Inglaterra, dando nueva vida al sistema de esclavos.

Como enfatizó Marx, las plantaciones con sus monocultivos y el trabajo esclavo brutalizado era ecológicamente ineficiente (por exitoso que fuera en términos de acumulación de capital). Rápidamente agotó el suelo, generando un movimiento hacia el oeste porque los propietarios de las plantaciones se vieron obligados a buscar tierras vírgenes para sus cultivos. 51

La agricultura en Nueva Inglaterra fue menos destructiva y empujó a la gente  y al capital hacia el oeste, mientras que gran parte del grano producido (tras la abolición de las Leyes del Maíz en Gran Bretaña en 1846) se exportaba a Inglaterra creando una grieta ambiental. 52  En sus notas el químico agrícola JW Johnston afirmaba: “ el sistema de América del Norte de vender todo [heno, maíz, papas, etc.]; no repone nada al suelo a cambio «. 53

La construcción de ferrocarriles, la Revolución Industrial en los Estados Unidos en las décadas de 1830 y 40, y la apertura del lejano oeste (en parte por el robo de enormes territorios perteneciente a México) fue de la mano del genocidio y la expulsión de sus tierras a los nativos americanos, al tiempo que se producía la destrucción ecológica.

En 1890, la Oficina del Censo declaró cerrada la frontera y terminada la guerra contra los  indígenas con la masacre de Wounded Knee . A continuación Frederick Jackson Turner y Theodore Roosevelt abogaron por la extensión de la fronteras de los EEUU hacia otros países ( Cuba, Puerto Rico ) hecho que condujo a la guerra con España. 54

Con la llegada del capitalismo monopolista y la era de las corporaciones gigantes se expandió la expropiación de las personas y de la naturaleza a esferas completamente nuevas.

Al visitar el Territorio Indio en Oklahoma a principios del siglo XX (donde la industria extractiva del petróleo estaba en auge) Weber documentó la destrucción causada en la tierra y en las poblaciones indígenas. «Con casi la velocidad de un rayo, todo lo que se interpone en el camino del orden capitalista está siendo aplastado» .55

La catástrofe socio-ecológica con la población indígena despojada de sus tierras adelantaba lo que iba a suceder años más tarde. En la década de 1930 el “Dust Bowl”  da nombre a la sequía más grande en historia de los Estados Unidos  y es un símbolo de la crisis ecológica en el siglo XX.

Para el historiador ambiental Donald Worster : “nunca hubo un daño mayor a la tierra y tanta tragedia para sus habitantes. Ni siquiera la depresión fue más perjudicial, económicamente. Y en términos ecológicos no tenemos nada que pueda compara con este desastre». 56

El Dust Bowl  produjo gigantescas tormentas de polvo en las Grandes Llanuras y obligó a la migración masiva de los Okies. Millones de acres se vieron afectados y algunos condados perdieron un tercio de su población, mientras que en Oklahoma un tercio de los agricultores perdieron sus granjas. 57 Al igual que la Gran Depresión la región de Dust Bowl se volvió emblemática por los efectos del capitalismo depredador.

La era del Dust Bowl, a pesar de su gran impacto, es para algunos relatos contemporáneos un momento particular y muy poco probable que vuelva a suceder, Nada, sin embargo, podría estar más lejos de la verdad. El Dust Bowl fue el producto socio-histórico del capitalismo en expansión, del imperio y el colonialismo de los colonos blancos, todo lo cual provocó .58 Para Veblen «stein Veblen, rtreminada  rápidamente la erosión del suelo. Surgió de la expropiación de tierras de los pueblos indígenas y de los suelos fértiles.

El desastre de Dust Bowl está relacionado directamente con el avance imperial. Es el resultado de una brecha en la relación metabólica entre los seres humanos y la naturaleza, provocada por la producción capitalista que ahora está llegando a un extremo con la era del capital monopolista. Hoy, crisis similares están brotando a un nivel más planetario,

Para tener una idea concreta de los fundamentos históricos del desastre de Dust Bowl, siempre es útil citar a Thorstein Veblen: “ los Estados Unidos se construyeron sobre los hombros del genocidio de población indígena y de la expropiación del suelo fértil en beneficio privado mediante una práctica de esclavitud sistemática” 58. “El plan estadounidense, tal como se implementó en la frontera convertía toda la riqueza pública en ganancia privada con una política de apropiación legalizada». 59 Un elemento clave fue la destrucción de los bosques y la cubierta terrestre.

«Aprovechar los recursos naturales tratándolos como una fuente de ingresos gratuitos», explica Veblen, alentó el desperdicio y la destrucción a gran escala, constituyendo la práctica normal de la colonización, La madera desperdiciada por la tala de bosques y limpieza de tierras fue tan grande que desde mediados del siglo XIX se ha destruido mucha más madera de la que se ha utilizado» .60

Los procesos de expropiación de la tierra, sin la menor atención por su conservación provocó como era de esperar “la esclerosis del suelo”. 61

En este sentido, el desarrollo de los Estados Unidos fue similar a las otras colonias de colonos blancos, donde las poblaciones indígenas fueron desplazadas y se desencadenó un proceso de destrucción ecológica sin limites. Veblen enfatiza que este problema es endémico en la existencia del capitalismo.

En el libro The Rape of the Earth: A World Survey of Soil Erosion (1939) , Graham Vernon Jacks y Robert Orr White, describieron: la crisis de Dust Bowl en la década de 1930 como producto de los factores históricos como ; la expropiación de las tierra indígenas , el genocidio de los nativos, la esclavitud, la destrucción de los bosques, la «esclerosis del suelo debido al agotamiento y la erosión del suelo fueron evidentes

La historia de la erosión en los Estados Unidos está ligada a la fase pionera en el desarrollo de la nación, a través de las etapas de deforestación de tierras agrícolas, madera, combustible y potasa en el este, el desarrollo del sistema de monocultivo de agricultura del maíz y el algodón en el sur, el exceso del arado en las áreas de pastizales naturales de las Grandes Llanuras, el exceso de pastoreo ,de  cultivo y existencias en la costa del Pacífico, y la deforestación en el noroeste del Pacífico. 62

Por lo tanto, está muy claro que las tormentas de polvo en las llanuras «no era un fenómeno de la naturaleza» sino un producto que se habían desarrollado como resultado del robo y abuso de la tierra, exacerbado por el comercio y la. agricultura de monocultivos. 63

La historia colonial que moldeó e impulsó este proceso también determinó sus efectos diferenciales en las comunidades de la región del “Dust Bowl”. Además de las pérdidas, incluidos los desposeídos y la reubicación forzada, las comunidades de nativos americanos en la región de las Grandes Llanuras perdieron alrededor del 90 por ciento de sus tierras entre 1890 y 1933 y  las tasa de pobreza más alta del país.

En la región de Oklahoma un territorio indio histórico, los blancos arrebataron la mejor parte de las tierras reservadas para los nativos americanos. Los granjeros negros y latinos también fueron particularmente afectados por el Dust Bowl y la depresión. 64  Todo el proceso condujo a una mayor concentración de la tierra, principalmente en manos de blancos y terratenientes ricos.

Oklahoma había sido el epicentro de un poderosos movimiento progresista, multirracial y multiétnico. Este movimiento impulsaba una reforma económica, social y agraria. Algunos de sus integrantes llamaron a la revolución. Las alianzas multirraciales se mantuvieron durante la década de 1930 frente a fuerzas de reaccionarias violentas. Sin embargo, a pesar de los importantes logros de este movimiento (y de ciertas medidas que tomó el New Deal) prevaleció la injusticia económica y ambiental dada la estructura económica racializada de los Estados Unidos. 65

En general, los esfuerzos por crear relaciones más estables entre los seres humanos y el medio ambiente en las Grandes Llanuras después del Dust Bowl estuvieron invadidas por la persistencia de un problema fundamental : un voraz sistema de expropiación de la tierra y de los recursos naturales con fines de lucro” 66

Su funcionamiento amplió la brecha entre los seres humanos y la naturaleza, acumulando un potencial para mayores catástrofes. Las relaciones sociales de expropiación que subyacen en las contradicciones económicas y ecológicas se extendieron en lugar de concluir.

Los fenómenos como las “tormentas de polvo”, no ocurrieron solo en los Estados Unidos en la década de 1930, sino también en otras regiones fronterizas coloniales. En 1923, la Comisión de Sequía de Sudáfrica informó «que como resultado de las condiciones creadas por la civilización blanca en Sudáfrica, el poder de la tierra para retener y absorber el agua ha disminuido dramáticamente… Aquí radica el secreto de nuestra sequía ”. 67

Un destacado botánico sudafricano – crítico de la destrucción del suelo y destacado opositor del apartheid- el ecologista marxista sudafricano Edward Roux, autor de un libro sobre la erosión del suelo sudafricano (1948) en The Veld and the Future: «Para salvar el suelo, todos debemos trabajar juntos, el hombre negro y el hombre blanco, el hombre y la mujer … El suelo no pertenece realmente a una persona o al que tiene el derecho a usar la tierra. Pertenece a la nación  es decir, la gente en su conjunto, especialmente, a la población africana indígena que lucha por la libertad y a los niños que aún no han nacido «.68 

Pero, la visionaria ponencia eco-socialista de Roux no venció en Sudáfrica ni aún menos en los Estados Unidos. Las divisiones raciales y de clase, así como la brecha metabólica, continuaron reforzándose mutuamente dentro de las relaciones de producción capitalistas.

Estos problemas persisten hoy como consecuencia de los agronegocios y, por tanto, la sociedad es cada vez más vulnerable ante el cambio climático y la degradación de la tierra.

Esto es especialmente evidente en la región original de Dust Bowl, lo que genera preguntas sobre lo que hemos aprendido de la crisis. En 2016, científicos de la Universidad de Chicago y de la NASA publicaron un estudio en “Nature” titulado :»Simulación de la agricultura con una sequía moderna», que pronosticaba grandes pérdidas agrícolas inducidas por la sequía producto del calentamiento global.

La Nasa llegó a la conclusión que con el regreso de condiciones similares a las del Dust Bowl (de la década de 1930) habría «consecuencias sin precedentes» a pesar del crecimiento de la ciencia ecológica.

Joshua Elliott, científico investigador y coautor del artículo, escribe : «Debemos encontrar un sistema más resistente porque ahora el 30 por ciento de la producción es de riego en los Estados Unidos están afectados por la sequía, como Oklahoma y el oeste de Texas … El actual sistema era tan sensible a la sequía y al calor como lo era en la década de 1930 ”. 69

continuará...

Tomado de Observatorio Crisis
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