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Los millenials: ¿socialismo a la americana?

14 mar 2019
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Los millenials constituyen la generación portadora de un cambio significativo y estremecedor dentro de la sociedad estadounidense que ya ha rebasado el plano de los sueños e intenciones para impactar directamente en la política. Estos jóvenes entre 23 y 38 años han sido el factor determinante para introducir el debate sobre el socialismo en un país esencialmente conservador, protestante, elitista, racista, de mayoría blanca y defensor del excepcionalismo norteamericano.

Estos «actores de cambio» han comenzado gradualmente a transformar  Estados Unidos y su empuje —que constituye un proceso irreversible— podría «revolucionar» la manera de hacer política en esa nación a mediano y largo plazo, lo que impactaría no solo en el debate político interno sino en el papel de la superpotencia en el escenario internacional. El potencial transformador de esta generación a partir de procesos objetivos vinculados fundamentalmente a tendencias sociodemográficas indica que desempeñarán un rol clave en el futuro de la nación estadounidense.

Los millenials constituyen actualmente el 29% de la población adulta de Estados Unidos, es la generación más numerosa con aproximadamente 73 millones de personas y son el 35% de la fuerza de trabajo. En las elecciones del 2020, representarán casi el 30% del voto electoral. Los estudios demográficos del reconocido Centro de Investigaciones Pew de Washington, han concluido que una de las características que distingue a estos jóvenes es su profunda diversidad racial, étnica y cultural, lo que se refleja en que el 44% pertenecen a minorías (21% hispanos, 13% afroamericanos, 7% asiáticos y 3% otras razas).

Estos jóvenes nacieron entre 1981 y 1996 siendo testigos en sus edades tempranas de eventos que cambiaron el mundo como: la desaparición de la Unión Soviética, la caída del muro de Berlín y los atentados terroristas del 11 de septiembre. No obstante, la mayoría no eran capaces de comprender políticamente esos acontecimientos como sí lo hicieron sus padres y abuelos que fueron «educados» en el temor a la amenaza comunista. Muchos de estos jóvenes no sienten rechazo por la palabra socialismo que en su imaginario está más asociada a políticas progresistas que a modelos políticos concretos.

Esta generación adquiere su «formación política» en el nuevo milenio y son impactados directamente por el desarrollo vertiginoso de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, la fuerte recesión económica en la primera década del siglo XXI, por las guerras de Afganistán e Iraq y por el declive de la hegemonía estadounidense en el mundo. En las elecciones del 2008, estos jóvenes fueron determinantes en la llegada a la Casa Blanca del primer presidente negro en la historia de Estados Unidos, lo que constituyó su «estreno» en la vida política de la nación.   

La mayoría de los millenials están marcados profundamente por el entorno tecnológico donde se insertan. Las redes sociales constituyen su espacio natural de comunicación, por lo que su concepción del mundo, actitudes, comportamientos y posiciones políticas están fuertemente influidas por la información que consumen y comparten en estas plataformas digitales. Su «virtualidad» los hace ser menos dependientes de los mecanismos tradicionales de manipulación mediática y son más difíciles de moldear políticamente. Son portadores de un espíritu crítico, desapegado de la institucionalidad y cuestionador de los patrones conservadores de fuerte arraigo en la sociedad estadounidense. ¿Cuáles son sus inquietudes y posiciones políticas?

Varios estudios recientes del Centro de Investigaciones Pew, han determinado las tendencias que caracterizan a los millenials, lo que nos aproxima al perfil político de esta generación en temas como: identificación partidista, rol y confianza en el gobierno federal, cobertura médica, raza, inmigración, tenencia de armas de fuego y posición de Estados Unidos en el escenario internacional. 

Con relación a la identificación partidista, una parte significativa de estos jóvenes consideran que el sistema bipartidista estadounidense transita por una fuerte crisis lo que se refleja en que el 44% de los votantes registrados millenials se describen a sí mismos como independientes. Atendiendo a sus inclinaciones hacia el Partido Demócrata o Republicano, el 60% respalda al primero siendo una base política fundamental dentro de las filas demócratas.

Los millenials defienden que es necesario un «gobierno más grande», lo que en términos prácticos implica que la administración pública regule directamente procesos económicos, productivos e implemente programas sociales enfocados en favorecer a los sectores más vulnerables de la población. Este es el tipo de políticas «socialistas» que favorecen el 57% de estos jóvenes y que son presentadas por Trump como una evidencia de que el «fantasma del socialismo» está recorriendo Estados Unidos. El 85% no confía en el gobierno federal, lo que denota una crisis de legitimidad y constituye uno de los fundamentos del cambio político que están demandando.       

El 67% considera que el gobierno tiene la responsabilidad de asegurarles a los estadounidenses la cobertura médica y el 57% apoya que las instituciones públicas brinden atención a los más necesitados. Estas posiciones se insertan dentro de las prioridades de los denominados socialistas democráticos.

Con relación a los temas de raza, inmigración y armas de fuego, la mayoría considera que la discriminación racial es la principal razón por la que la población negra en Estados Unidos no puede progresar y abogan por realizar cambios con el objetivo de que los afroamericanos tengan iguales derechos que los blancos. El 79% de los millenials afirma que los inmigrantes contribuyen a fortalecer el país y el 72% se opone a la construcción del muro en la frontera con México. La mayoría considera que es más importante controlar la portación de armas que proteger el derecho de los estadounidenses a portarlas.

Sobre la política exterior de Estados Unidos, el 77% afirma que la diplomacia es la mejor manera para preservar la paz, lo que evidencia su fuerte oposición a la premisa del actual gobierno estadounidense de alcanzar la «paz a través de la fuerza». La mayoría de los millenials considera que el gobierno estadounidense debe tener en cuenta en su proyección internacional los intereses de sus aliados. Uno de los datos de mayor significación y que constituye un cuestionamiento al excepcionalismo norteamericano es que solo el 18% de estos jóvenes considera que Estados Unidos «está por encima de otras naciones». 

Los resultados de la encuesta de Gallup en agosto del pasado año mostrando que el 51% de los millenials tiene una opinión positiva sobre el socialismo combinado con el perfil político de estos jóvenes, constituyen motivos más que suficientes para generar preocupación en los sectores que defienden a ultranza los valores, tradiciones y políticas más conservadoras en Estados Unidos. Es un hecho que los millenials ya están planteando un desafío a la clase dominante estadounidense. No es descartable que el desenlace final en el futuro sea que se imponga lo que podría denominarse un «socialismo a la americana».

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