Contrapunteo

El discurso de Trump y la construcción de una «urgente crisis nacional»

7 feb 2019
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El 5 de febrero, Donald Trump pronunció su segundo discurso del Estado de la Unión. Como era de esperar en 1 hora y 22 minutos realizó 26 afirmaciones falsas, lo que no constituye una sorpresa debido a que el mandatario estadounidense ha convertido la mentira y la manipulación en fundamentos esenciales de su gestión política. Este tipo de alocución se enfoca en los temas de política interna y dedica un segmento a la proyección externa del gobierno estadounidense. Trump abordó con prioridad la situación migratoria y afirmó que Estados Unidos enfrenta una «urgente crisis nacional».

¿Cómo argumentó Trump la existencia de esta crisis? ¿A quiénes proyecta como los principales afectados? ¿Cuál es el propósito de este enfoque?. El mandatario enfatizó que los republicanos y demócratas deben trabajar de conjunto para enfrentar esta situación. Explicó que es necesario proteger al territorio estadounidense de la muy peligrosa frontera sur. Realizó un llamado a «mostrarle al mundo que Estados Unidos está comprometido en ponerle fin a la emigración ilegal y sacar del juego a los coyotes, carteles del crimen organizado, así como a los traficantes de drogas y de personas».

Señaló que las caravanas organizadas de emigrantes que arriban a la frontera sur, donde prevalece un «estado sin ley», constituyen una amenaza a la seguridad y al bienestar financiero de todos los americanos. Enfatizó que enfrentar esta situación constituye un deber moral. Dijo que la tolerancia a la emigración ilegal no es un acto de compasión, sino una acción muy cruel. Insistió en que decenas de miles de americanos inocentes mueren por el consumo de drogas letales que entran por la frontera sur e «inundan» muchas ciudades estadounidenses. Proclamó que ha ordenado el desplazamiento hacia la frontera de 3 mil 500 efectivos adicionales.

Trump precisó que la salvaje banda MS -13 (los llamados maras más violentos) está operando en, al menos, 20 estados de la Unión y casi todos entran a territorio de Estados Unidos por la frontera sur. Dijo que en los últimos dos años, los oficiales del Servicio de Inmigración y Aduanas han arrestado a       266 mil emigrantes criminales, de ellos 100 mil convictos por robo, 30 mil por crímenes sexuales y 4 mil asesinos.

El escenario que describió el mandatario estadounidense refuerza la idea que para este gobierno, los emigrantes son considerados como el enemigo público número uno para la nación americana. En su enfoque se profundiza la criminalización y militarización del tema migratorio, lo que tiene serias implicaciones debido a que en términos prácticos la Administración está librando una verdadera guerra contra los emigrantes con el despliegue de recursos que están concebidos para ser empleados en escenarios de operaciones militares.

Ante la imposibilidad de avanzar en la construcción del controvertido muro, Trump se está construyendo su propia crisis nacional que justifique mantener el tema en el debate público y, en especial, proyectar una imagen de activismo y presentar a los demócratas como los obstruccionistas. ¿A quién está dirigido este mensaje de Trump?. Este montaje trumpiano está dirigido a lo que considera que sería la clave del éxito para imponerse en las elecciones presidenciales del 2020: la clase blanca trabajadora.            

Por esa razón, en el discurso eminentemente electoral identifica a este sector como los principales afectados por la denominada «crisis nacional», lo que se reflejó de la siguiente manera en su intervención: «los americanos pertenecientes a la clase trabajadora están pagando el precio de la inmigración ilegal masiva debido a que sus opciones de empleo se reducen, tienen menores salarios, las escuelas están hacinadas, los hospitales están tan abarrotados que no pueden atenderse, se incrementa el delito en sus comunidades y su bienestar social se reduce drásticamente». El escenario que se proyecta es que los emigrantes son los principales responsables de los problemas estructurales de la sociedad estadounidense y el origen de todos los males.

El discurso de Trump en el tema migratorio conecta hábilmente con los intereses de la clase blanca trabajadora que en la actualidad constituye la principal base de apoyo a las políticas del mandatario y es el segmento que le garantiza gran parte de ese mínimo por ciento de aprobación que exhibe en las encuestas. Trump está consciente que sin el compromiso de ese sector no le es posible aspirar a la reelección y también conoce que el respaldo no es incondicional sino que está condicionado a mostrar resultados en el área migratoria.

Los estudios realizados sobre las motivaciones políticas de la clase blanca trabajadora indican que sus preocupaciones están enfocadas en los siguientes aspectos: consideran que la principal amenaza a sus intereses son los emigrantes debido a que le reducen el mercado laboral, son portadores de una cultura que socava los valores americanos y promueven la violencia en sus comunidades. Por lo tanto, Trump solamente se limitó a hablar en su mismo idioma y decirles lo que querían escuchar.

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