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Cinco reflexiones sobre el libro «Golpe de Estado en Bolivia»

21 abr 2020
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Recientemente la editorial Ocean Sur nos ha regalado un formidable libro sobre el golpe de Estado en Bolivia. Su autor, el intelectual de izquierda y revolucionario boliviano, Hugo Moldiz Mercado, nos brinda un profundo y riguroso análisis integral sobre este proceso que convierte su obra en consulta obligatoria en la actualidad para las fuerzas, movimientos y gobiernos progresistas de Nuestra América.
Sus páginas no solo nos brindan abundante información, sino que explican por qué suceden los acontecimientos y lo logra con el empleo de un lenguaje atractivo que combina los fundamentos teóricos con la práctica revolucionaria. Aunque se trata de la perspectiva individual de un participante directo en el proceso boliviano, su intensa experiencia y su agudo sentido de la crítica responsable convierte su visión de esta compleja temática en un testimonio imprescindible para los que buscan respuesta a una gran interrogante: ¿cómo fue posible que pasara esto en Bolivia?
Este es un libro que nos invita a reflexionar y, en especial, nos alerta sobre los peligros, amenazas y desafíos que enfrenta cualquier proceso transformador que afecta los intereses del gobierno estadounidense y las oligarquías nacionales. La obra se introduce en la esencia de las situaciones y recrea con claridad todas las contradicciones, dudas, incertidumbres y traiciones que acompañan a este tipo de transformaciones revolucionarias. En tiempos de una ofensiva imperialista renovada contra nuestros pueblos —que retoma como referente esencial la denominada Doctrina Monroe—, estas páginas nos motivan a realizar al menos cinco reflexiones que consideramos útiles, sobre todo hacia el futuro.
Primero, no estamos en presencia de una autopsia política, sino de una apreciación sobre las circunstancias, causas y condiciones que contribuyen a que un proceso de cambio profundo no sea capaz de perdurar en el tiempo como fue el caso de Bolivia. En ese sentido, el libro constituye una importante alerta para todos los revolucionarios que están involucrados en transformaciones de esta naturaleza y nos devela con nitidez en qué no podemos equivocarnos. Por lo tanto, la obra podría interpretarse como un llamado a ponderar y calibrar con detalle el proceso de construcción de las alternativas de izquierda.
Segundo, llegar al poder formal —o lo que se denomina como la institucionalidad política— no implica tener el poder real. Este aspecto está abordado con intencionalidad y ejemplos concretos desde una perspectiva teórica y práctica. Constituye un aspecto medular las reflexiones de Moldiz sobre la complejidad de las relaciones entre los funcionarios de las estructuras gubernamentales y sectores del poder real establecido en Bolivia durante más de 40 años como son los casos del ejército y la policía. Sobre este aspecto, se plantea la interrogante clave de si es posible avanzar y hacer sostenible los cambios sin modificar estas estructuras. En el caso que se analiza, la respuesta es obvia cuando estas fuerzas ejecutaron el golpe de estado.
Tercero, la labor ideológica a nivel social y la transformación de la visión del mundo de los actores que están protagonizando el cambio constituye una de las piedras angulares para blindarse de los planes subversivos de los opositores a este tipo de proceso. En las páginas se evalúan con precisión los errores, descuidos e ingenuidades cometidas sobre este elemento fundamental. Resulta relevante entender que, si la prosperidad y el crecimiento económico no va acompañado de la educación política, entonces se produce el acomodamiento y la desmovilización, lo que culmina con la erosión de la base social que acompaña, defiende y es capaz de dar la vida por su Revolución.
Cuarto, el gobierno estadounidense siempre estará al acecho fraguando planes desestabilizadores y esperando el momento oportuno para concretar su objetivo de cambio de régimen, pero esto solo es posible si las circunstancias se lo permiten. El texto analiza con una profundidad exhaustiva la injerencia permanente de Washington y, en especial, los mecanismos, instrumentos, tácticas, métodos e instituciones que involucran. El estudio minucioso sobre el papel de Estados Unidos durante el proceso, constituye un aporte fundamental de esta obra y se convierte en un modelo de actuación a estudiar debido a que se derivan lecciones sobre los modos de actuación.
Quinto, después de consumado el golpe de Estado se abre una etapa nefasta de persecución política, asesinatos, represión, amenazas y desmontaje de los principales aspectos simbólicos y prácticos que constituyeron logros del proceso de cambio. En un breve período de tiempo, se produce una ofensiva contrarrevolucionaria marcada por el odio que pretende modificar el statu quo y barrer de plano con todo lo que rememore la etapa de la transformación. El texto explica con apego a la verdad histórica la evolución de estos acontecimientos y las implicaciones negativas para el pueblo boliviano.
En esencia, el libro es un relato apasionante sobre un proceso que no ha culminado y que constituye el ejemplo más reciente en Nuestra América del diseño e implementación de un plan de cambio de régimen organizado y coordinado por el gobierno estadounidense con la complicidad esencial de sectores de la oligarquía nacional boliviana en un contexto de desmovilización social. Por lo tanto, su lectura será un medio imprescindible para llegar al propósito estratégico: luchar con todas nuestras fuerzas para obstaculizar y derrotar los planes desestabilizadores contra los gobiernos progresistas de América Latina y el Caribe.  

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